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Hoy en día, toda cosa que se precie debe ser sostenible Quienes resuelven su vida a través de la “Política” establecen nítidas modas, en competencia casi con la Pasarela Cibeles: “este año se va a llevar…” y lo demás son discursos anticuados.

Imagen cortesía de Salvatore Vuono / freedigitalphotos.net

Hace bastantes años era la calidad, para posteriormente promulgarse la excelencia de “ser verde”; después pasamos por la innovación (¿cuántos ministerios, consejerías y concejalías cambiaron de nombre?); a continuación todo era igualdad por un tubo (daba igual también de lo que se estuviera hablando, pero que fuera igualitario); seguidamente fue el em-prendimiento; y ahora es la sostenibilidad (o incluso a la par que el em-prendimiento).

¡Tenemos la sostenibilidad metía hasta en la sopa! (lo siento por Mafalda). Cuando no es el empleo

http://psoereque na.wordpress.com/2013/08/14/participa-conclusiones-i-taller-empleo-sostenible/

es la ciudad

http://www.murciaciudadsostenible.es/es/

cuando no es el márketing

http://www.marketingdirecto.com/actualidad/tendencias/nace-el-marketing-sostenible/

o la economía

https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2011-4117

o la movilidad

http://www.peatonesdesevilla.org/Movilidad_Sostenible.html

una Comunidad Autónoma enterita

http://www.andaluciasostenible.com/

el éxito

la estructura administrativa

las personas

http://www.oilproduction.net/RRHH-ResponsabilidadSocialEmpresa.html

o incluso ¡la cocina!

 http://canalcocina.es/actualidad/noticias/la-cocina-sostenible

La diferencia entre estar del lado de la moda o situarnos del lado del concepto no es otro que el saber de qué se está hablando.

Me he acostumbrado a realizar siempre tres ejercicios a la hora de conocer más sobre un concepto que me interese.

Primero, busco una definición del concepto en guías, normas, estándares, protocolos, normativa legal… En este caso, para colmar mi ignorancia sobre sostenibilidad, me he ido al que parece ser referente, Global Reporting Initiative (GRI) y… que quieres que te diga, yo no he encontrado definida la sostenibilidad en su web. No quiero decir que no la haya definido; digo que en su web yo no he encontrado referencia alguna. Si alguien la detecta, que avise. Pero es que tampoco la he avistado en otras webs que versan sobre sostenibilidad; tampoco he visto referencia en leyes que hablan sobre “loquesea” sostenible. Así que esta primera parte de mi primer ejercicio me indica que se podría estar hablando de un concepto indefinido, con lo cual, puede que su uso y/o manejo no esté suficientemente acordado.

No contento, me he ido a meter las narices en el Informe Bruntdland, el de la ministra Noruega que pasó por ser reconocida como la primera que se dio cuenta de que las generaciones venideras lo iban a pasan shungo si seguíamos comportándonos como irracionales. Ella y su equipo fueron los primeros que dijeron eso de que el desarrollo sostenible era satisfacer las necesidades de la generación actual sin comprometer las de las generaciones venideras; o sea, en mi caso, la de mi hijo que ya está en el mundo, y la de mis potenciales nietos, que de momento no parece que vayan a aparecer porque a mi hijo le interesa más seguir siendo niño.

La Ecología parece definir la sostenibilidad como la explotación de un recurso por debajo de su límite de renovación. Es decir, el equilibrio de una especie con los recursos de su entorno. Y equilibrio tiene que ver con cuestiones como la mesura y la sensatez en lo que se hace. Paraíta en el camino que este es el primer ¡THINKING POINT! del artículo.

Stop-eamos,

reflexionamos,

go on-eamos.

Dos normas también nos proporcionan visión al respecto. Tanto la Norma UNE 165010 Ex como la RS-10 definen sostenibilidad como la capacidad para mantener la continuidad en el largo plazo del medio ambiente y de las actividades humanas en sus aspectos económicos, sociales, institucionales y medioambientales. Dan mucho juego al medio ambiente: aparece dos veces.

El segundo ejercicio que suelo hacer es el dirigirme a mi DRALE,

que me deja sorprendido cuando me define la sostenibilidad como la cualidad de sostenible; ¡era de esperar! El siguiente paso pues es irse a la definición de sostenible y ella sostiene que es aquello que se puede mantener durante largo tiempo sin agotar los recursos o causar grave daño al medio ambiente. Como sostenible vemos que se puede utilizar hasta para los bajos de los pantalones, lo del grave daño debe aplicarse a aquello que queremos que sea sostenible.

Y el tercer ejercicio que suelo hacer comúnmente es captar la esencia de los dos ejercicios anteriores y sacar mi propia definición. En este caso, deduzco que algo es sostenible en la medida en que su explotación o la actuación sobre el mismo no acabe con ello.

Hablando pseudo-metafóricamente del empleo del epíteto sostenible, podría ser algo así como “cuidaíto que nos lo cargamos”.

Imagen autor Woodleywonderworks, by flickr.com

Como se ha indicado, el empleo original del término sostenible iba ligado al desarrollo. ¿Cómo quedaría la definición de sostenibilidad aplicada al desarrollo? Hilvanamos todo lo expuesto hasta ahora y nos queda que si desarrollo es la evolución hacia un mejor nivel de vida y sostenible es “cuidaíto que nos lo cargamos”, desarrollo sostenible debe ser algo así como “evolucionemos pero sin hacernos el harakiri”.

Posiblemente coincidamos en la dificultad de definir algunos conceptos, pero también en que en estos casos, lo contrario de lo que se quiere definir suele ser muy rápido de entender. Y este puede ser un buen ejemplo: a lo mejor no sabemos qué es el empleo sostenible, ni distinguimos lo que sería una economía sostenible, ni avistamos una sociedad sostenible, ni siquiera alcanzamos a reconocer el medio ambiente sostenible, pero lo que tenemos muy clarito es qué es empleo insostenible, economía insostenible, sociedad insostenible y medio ambiente insostenible.

Y esto es suficientemente trascendente como para reflexionar sobre cuáles deben ser las políticas y sus desarrollos de cara a hacer que algo sea sostenible, no por moda sino por convicción. Decía Sir Winston Churchill que la diferencia entre un «Político» y un Estadista es que el primero tiene una visión que solo le alcanza a las siguientes elecciones y el segundo alcanza a las siguientes generaciones (añadiría yo que si lo dejan los poderes fácticos). ¿Tenemos entre nosotros «Políticos» que hagan que la Sostenibilidad siga siendo manoseada o Estadistas que no permitan el magreo?

Recientemente reconocido como un Estadista. In memoriam

Paramos otro momentito porque este es el segundo ¡THINKING POINT! del artículo.

Stop-eamos,

reflexionamos,

go on-eamos.

Cuando una Organización quiera acometer una verdadera gestión de la Sostenibilidad, lo primero que debería hacer es, a todos los niveles, interiorizar el concepto y convencerse de lo que implica DE VERDAD apostar por ella, para después, apoyándose en algún referencial o estándar, proceder a facilitar la evolución de la Organización sin cargarse sus buenas implicaciones en la Economía, la Sociedad y el Medio Ambiente.

Porque a pesar de tanta moda sostenible, yo sigo viendo crecer las brechas económica (ricos más ricos, pobres más pobres), social (personas más consideradas, personas más discriminadas) y medioambiental (más preocupación por la cercanía, menos por la lejanía). Tercer y último ¡THINKING POINT!

¿Sostienes mi misma opinión?

FRASESARIO:

«Creo que ya que es tan fácil que los capitales circulen, circulasen también otras cosas como la justicia, la solidaridad, la bondad, la sabiduría, no sé…, la poesía: habría que globalizar otras cosas» (EMILIO LLEDÓ)

«La vida es muy peligrosa; no por las personas que hacen el mal sino por las personas que se sientan a ver lo que pasa» (ALBERT EINSTEIN)