THINKING POINT 26: “SOY INGENIERO ¿Y QUÉ?”

Tiempo estimado de lectura: 4 minutos y medio (sin contar el vídeo)

Hace unas fechas visioné la película “Destellos de genio” que me hizo volver a contrariarme sobre la postilla que emplea mucha gente de lo cabezones, “cabezacuadrá”, testarudos, insistentes, raros, imposibles que somos los Ingenieros. Otra sentencia a inocentes, ahora que estamos en fechas.

La película está basada en hechos reales de finales de los 60: la pelea ética que un Ingeniero, el Dr. Robert Kearns,  mantuvo con varias multinacionales automovilísticas (Ford a la cabeza), combatiendo la injusticia de que transgredieran su vida profesional “copiando y pegando” su creación: unos limpiaparabrisas que funcionaban intermitentemente, como sus párpados.

Robert Kearns limpiaparabrisas

El Dr. Robert Kearns y su invento.

El Ingeniero Kearns trató de buscar el equilibrio entre defender sus derechos como profesional y atender a su familia, la cual perdió al principio y después recuperó en parte. Este artículo no pretende un debate entre derechos y familia, porque no es cuestión aplicable exclusivamente a Ingenieros. Este artículo va principalmente de empatía, de ponerse en su lugar para tratar de comprender los cimientos de su decisión que le llevaron a “perder” 12 años de su vida y más cosas: su matrimonio, alguna amistad y casi a su prole de descendientes, que se le unieron en la batalla cuando sus edades le permitieron reflexionar sobre aquellos cimientos.

Quienes profesamos la Ingeniería lo hacemos por vocación (si no, se pasaría un calvario durante toda la carrera). Una vocación orientada a encontrar soluciones que hagan la vida más fácil desde cualquiera de sus ámbitos: dale una vuelta de 360º a tu cabeza donde estés ahora mismo y verás Ingeniería por todas partes.

Biblioteca UPO

En la biblioteca de la Universidad Pablo de Olavide, terminando este artículo.

La Ingeniería nos adoba a los Ingenieros esa vocación con ingredientes de equidad y justicia, entre otros. En este palabrón último reside el porqué de la eluctable (definición: se puede vencer luchando) actitud del Ingeniero Kearns. De hecho, llegó a rechazar una propuesta para olvidarse del “frente” por 30 millones de dólares (creo recordar). En esta ocasión, pudo contar y contó con la aquiescencia (definición: consentimiento, admitir como conveniente) de sus adolescentes hijos.

Me juego el pescuezo a que quienes profesamos la Ingeniería comprendemos la actitud del Ingeniero Kearns, y no hacemos de ello ni un mundo, ni una cuestión de relevancia, ni un tema para tertulias bananeras. Simplemente empatizamos y punto. Esa comprensión respecto de su beligerancia con las multinacionales es la que el Ingeniero Kearns querría haber tenido de su entorno familiar, profesional y de amistades.

No se puede comprender su actitud sin comprender totalmente el valor de la justicia. No se puede comprender su actitud claudicando al cómo funcionan algunas cosas en esta vida porque sí; en ambos sentidos, su abogado (reconocido en el mundillo de la toga) llegó a abandonarle cuando el Ingeniero Kearns rechazó la primera oferta que le hizo Ford: “240.000 dólares y nos olvidamos de todo”. Lo práctico y lo justo, frente a frente. Curioso: ¡alguien hablándole a un abogado de justicia! Estamos ante el primer ¡THINKING POINT! así que…

…paramos…

…reflexionamos…

…seguimos.

Llegado a este punto es el momento de definir “justicia”. El DRALE dice que es el principio moral que lleva a dar a cada persona lo que le corresponde o pertenece. ¡No hay más preguntas, Señoría! Creo que esto se merece otro ¡THINKING POINT!, así que…

…paramos…

…reflexionamos…

…seguimos.

Justicia

Acertadísimo Nik con esta realidad.

“No, si es que es Ingeniero, qué le vamos a hacer”: frase popularizada con tintes de incluirse hasta en agendas anuales. Yo la suelo escuchar muy muy muy cerca mía. Hay mucha gente que se nos queda a veces pasmada con nuestras preguntas, nuestras maneras de razonar, nuestros posicionamientos, nuestras maneras de actuar, nuestras…. No sé qué habrá de malo en cuestionarse todo (uno de los Principios de la Innovación), en razonar basándose en evidencias (uno de los Principios de la Calidad) y en proporcionar soluciones que sean justas y equitativas (uno de los Principios de la Responsabilidad).

No sé qué habrá de malo en analizar las cosas con la profundidad que otras personas quizá no vean necesario. Tampoco sé que habrá de malo en emplear uno de los recursos que todas las personas tenemos aunque algunas lo tengan hibernando: el ingenio. Y sin hablar de la ética, la perseverancia, la integridad, la…que haría el artículo más largo que Almodóvar dando un pregón de Semana Santa.

Almodóvar

¡Cállate ya, ío!

Con esto no quiero decir que los Ingenieros seamos los únicos y que otras profesiones no utilicen estos recursos. Pero nunca he escuchado decir: “no, si es que es Médico”, “déjalo, no ves que es Abogada”, “no te molestes, es que es Físico”, “¡bah!, Periodista tenía que ser”, “no si es que es Deployment Design Empowerpeople Chief Executer”,…

Este es el tercer y último ¡THINKING POINT!, así que…

…paramos…

…reflexionamos…

…seguimos.

Robert Kearns, Ingeniero. ¿Y qué?

No he llegado a tener delante un asunto como lo tuvo Robert Kearns, pero el buscar siempre que nadie me quite lo que me pertenece también me ha llevado a “pelearme” con MOVISTAR, para devolverme lo cobrado por un servicio que yo nunca contraté; con IBERIA, que me devolvió el importe de mis billetes por olvidarse de mis maletas en un vuelo, y sin presentar facturas de bienes de primera necesidad a cambio; con la desaparecida CAJA SAN FERNANDO, por haberme cobrado intereses mal calculados; con SANITAS, por catalogarme con una enfermedad que no tenía ni tengo; con BMW, a la que demostré que los neumáticos de mi coche nuevo no tenían problemas por mal mantenimiento mío sino que venían malos de fábrica, o con la extinta URENDE, que me devolvió el importe de un contrato mal ejecutado, por poner solo unos cuantos de ejemplos.

Estoy seguro de que seguiré oyendo esa postilla de la que hablaba al inicio: “déjalo, si es que es Ingeniero”; digo yo que será la crucecita que llevamos a cuesta los Ingenieros de la O. Pero eso no quita para que yo también manifieste:

Alfonso Domínguez, Ingeniero. ¿Y qué?

Ingeniero mafalda

¡Tú también, Quinus! Pero es bueno, el “joío”.

 

Trailer de la película. Duración: 2 min. 30 seg.

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FRASESARIO

Cuando la injusticia se hace ley, la rebelión es un deber (la vi escrita en una pared).

Donde no hay justicia, es peligroso llevar la razón (D. Francisco de Quevedo).

Vive de tal modo que cuando tus hijos piensen en la justicia y la integridad, piensen en ti (J. Brown).

Acerca de Alfonso Domínguez

Ingeniero de educación, de profesión y de culto, en la especialidad de Organización. Mi día a día se dedica a las personas (responsabilidad), la creatividad (hacia la innovación) y el cliente que somos (calidad). Pienso que a esto se reduce muy buena parte de ese día a día: a nuestras relaciones y a resolver problemas, ofreciendo lo mejor de nosotros.

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  1. alfredohernandezdiaz dice:

    Enhorabuena Alfonso por el artículo. Conozco tu gran tu capacidad reflexiva y analítica para encontrar soluciones eficaces adaptadas a las necesidades del cliente y para ello es fundamental hacerse muchas preguntas. Creo que el pensamiento analítico (también importante crítico, práctico, creativo, etc.) es una capacidad que poseen algunos profesionales y quizás en algunas carreras profesionales, como ingeniería, se desarrolle más por el tipo de materias que tratan. La frase de que el “ingeniero es cuadrado” es un mito derivado de que para desarrollar sistemas o procesos (electrónica, mecánica, industrial, …) con principios científicos es necesario un pensamiento creativo. Ojo, que no soy ingeniero!!.

    • Efectivamente, Alfredo, hablas de un mito y eso es lo que pretendo: dismitificar la opinión que en muchos casos se tiene de las personas que ejercemos la Ingeniería. Te cuento que muchas personas, después de haberme tratado, se ha sorprendido cuando ha sabido que soy Ingeniero. Claro, la pregunta que se me ocurre siempre es: “¿cómo esperabas que fuera?”. Alguien podría decir: “es que tú eres la excepción…”. ¡Ni de coña!: conozco a muchísimas personas de la Ingeniería y no cumplen ese “patrón”, esa imagen preconcebida, esa “postilla” de la que hablo en el artículo. Interesante tu aporte, como siempre, tú que también necesitas analizar “tela” con el marketing digital. Un abrazo.

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